Conservas Orbe Zendal Porriño recupera sensaciones con una victoria sólida

29.- Conservas Orbe Zendal Bm Porriño: Adriana Mallo (4), Ekaterina Zhukova, Caro Bono (4), Juliana Santos, Alicia Campo (1), Iria Augusto, Julia Pestana (3), Victoria Zsembery (5), Bruna Días (5), Aroa Fernández (1), Adriana Rial (2), Carmen Prelchi (1), Uzagi Manterola (2), Lucía Laguna (1), Isabela Ferrarin y Ana Belen Palomino

20.- C.Bm. Morvedre: Fernanda Pihate Couto (2), Martina Catalá (1), Khadija Lafsahi (2), Remei Gallart, Lilly Torok (1), Rebeca López (1), María Pérez (3), Sara Palanques (2), Andrea Claramonte (3), Delfina Ojea, Lucia Julve (3), Suhana Bayonas (2), Carla Zálvezx, Candelaria Cuadrado y Paola Santos.

Marcador cada 5 minutos: 1-1, 3-1, 5-3, 8-3, 9-5, 14-7 (DESCANSO), 17-9, 20-11, 23-13, 24-1+6, 28-17 y 29-20 (FINAL).

Árbitros: La pareja arbitral estaba formada por Oriol Grebol Banus y Miguel Vigo Azuaga, de la federación territorial de Cataluña

Excluyeron por parte del Conservas Orbe Zendal Bm Porriño a Ekaterina Zhukova y Juliana Santos.

Incidencias: Partido correspondiente a la 23ª jornada de la Liga Guerreras Iberdrola.

El Conservas Orbe Zendal Porriño firmó un triunfo convincente frente al Morvedre (29-20), en un partido que confirma la mejoría del equipo tras un periodo complicado después del parón navideño. Las jugadoras dirigidas por Isma Martínez consolidan así su posición en la sexta plaza y empiezan a mirar de reojo la quinta, especialmente tras el tropiezo reciente de su rival directo.

Más allá de la clasificación, lo verdaderamente relevante fue la imagen ofrecida sobre la pista. El conjunto gallego volvió a mostrarse dinámico en ataque, con una circulación fluida y una destacada aportación de su primera línea, que volvió a ver portería con facilidad, algo que se echaba en falta en jornadas anteriores.

El encuentro se encarriló pronto. La combinación de efectividad ofensiva, una defensa firme y una portería segura —con Ferrarín nuevamente destacando— permitió al Porriño abrir diferencias rápidamente. Al descanso, el marcador reflejaba ya un claro 14-7, dejando el partido muy de cara.

En la segunda mitad, el equipo local supo gestionar la ventaja sin sobresaltos. La rotación de jugadoras permitió mantener el ritmo y repartir la responsabilidad goleadora, evitando cualquier intento de reacción del Morvedre, que apenas encontró opciones para meterse en el encuentro.

El ambiente en el pabellón también acompañó, con una grada que respondió en un momento clave para el equipo. El apoyo de la afición contribuyó a reforzar la confianza de un Porriño que parece haber recuperado su mejor versión y que afronta con optimismo el tramo final de la temporada.

 

 

Entrega a Caro Bono, el trofeo como mejor jugadora de la pasada Jornada.
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